lunes, 24 de agosto de 2015

ODA A LA MUERTE


ODA A LA MUERTE

Un sueño

Un sueño extraño, que quiero contar.
Un sueño en aquel río y aquella selva…
…que tanto disfruté y amé…
de los nueve a los doce años.

Una noche tibia, recostado me encontraba,
en la orilla de ese arroyo  cristalino,
al son del murmullo de su  alegre correr,
al son del aleteo de las hojas agitadas por la brisa.

Un denso y oscuro bosque cubría las orillas,
      dejando libre, entre la una y la otra,
una franja de  cielo, con millones de diamantes,
… que perfilaba…
las copas de los majestuosos árboles,

Disfrutaba de él y del  reflejo plateado de la luna,
sobre sus ondulante aguas.

En la otra orilla una rana croaba;
en un árbol cercano un búho
 sus inconfundibles sonidos, emitía
Y a lo lejos una pereza lanzaba
… sus lánguidos quejidos.

Absorto en la grandiosa solemnidad de este escenario,
el tiempo se detuvo,
y ya la luna al cenit se acercaba,
cuando tuve la sensación de que me estaban observando.

Y al voltear la cara, vi, muy cerca de mi, de pie,
a  una linda doncella.
Una hermosa figura, con un ajustado traje blanco,
que al descubierto  dejaba sus desnudos pies.
Iluminada por la luna, mostraba en su cara,
unos ojos verdes esmeralda, de incomparable belleza,
Una larga y ondulada cabellera de color castaño,
a sus espaldas caía.
Y sus bien formados senos, cubiertos parcialmente,
hacían especialmente atractiva a  su figura.

Como una novia,
con una dulce y amorosa expresión, me miraba.
y tomándome cariñosamente  de la mano…
suavemente me dijo:
“He sido tu inseparable compañera…
desde el mismo momento en que fuiste concebido
… tu pasantía por este mundo ha terminado…
es hora de volver a casa
¡sígueme!

Y se abrió  ante mí, toda la belleza y armonía del arcano.
.
Allí sobre la arena había quedado mi cuerpo,
con aquella expresión de paz,
que solo la muerte sabe dibujar.

Habían cesado  las angustias, el corre corre diario
y los sufrimientos de la última dolencia.

Y me dije:
Cuán equivocado  hemos  estado…
¡que bella es la muerte!
Esa doncella…
que desde que nacemos, paso a paso nos acompaña
para llevarnos a  la eternidad,
cuando la hora llegue… de abandonar este mundo.

Extraño sueño
¿verdad?

*******

¿A quien se le ocurriría, representar a la muerte
como un esqueleto con una  guadaña?
y se la sigue representando así.
¿Qué se persigue con ello?
¿Acaso  meternos miedo?

En vez  de enseñarnos a amarla…
para que en la misma proporción…
podamos amar a la vida

Para ganar la inmortalidad…
portarse bien en base al miedo a la muerte…
carece de valor alguno.

La figura mencionada debe ser anticristiana.
Jesús…
emisario del amor y del perdón…
seguramente no la habría tolerado.

MA.R.
Setiembre 23 del 2004.





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